Necesitas, sí o sí, una estrategia de «knowledge translation». En este artículo te cuento por qué.
La paradoja del conocimiento que no transforma
Cada año se publican miles de investigaciones con potencial para mejorar la vida de las personas, el entorno en el que vivimos, la eficiencia de los sistemas o la competitividad empresarial. Nuevas tecnologías, enfoques terapéuticos, métodos diagnósticos, herramientas de inteligencia artificial, soluciones para la sostenibilidad… Páginas y páginas de evidencias científicas.
Sin embargo, una gran parte de ese conocimiento nunca llega a aplicarse. Se queda en meras presentaciones que no logran convencer a quienes deben tomar decisiones. Papel mojado que no alcanza su objetivo.
¿Por qué? No basta con tener una buena idea. Es imprescindible saber comunicarla: explicar qué problema resuelve, cómo se aplica, qué impacto real tendrá y por qué merece atención, inversión o adopción.
Sin knowledge translation, no hay impacto social y económico
Este fenómeno tiene nombre: «knowledge translation» o, en español, transferencia del conocimiento. Se identificó hace varias décadas, pero sigue siendo un agujero negro que se traga años de investigación y todos los recursos invertidos. Son promesas de mejora que no llegan a materializarse. Por ejemplo, un informe de la CRUE destaca que, aunque España es líder en producción científica, su nivel de transferencia de conocimiento —p. ej., en patentes internacionales— es muy bajo, apenas el 1 %. Esta brecha impide que los avances científicos se traduzcan en innovación, empleo y crecimiento económico (Fuente: https://www.crue.org/2023/02/crue-transfiere-2023-instrumentos-legales-creacion-empresas-conocimiento/).
Cuando no existe una estrategia clara de transferencia del conocimiento:
- No se rentabilizan los recursos invertidos en I+D.
- Se pierden oportunidades de mejora y crecimiento económico y social.
- Se genera frustración y resistencia al cambio.
¿Qué es el «knowledge translation» o «transferencia de conocimiento»?
La transferencia del conocimiento no es simplemente difundir resultados. Es un proceso activo, adaptativo y ético que incluye:
- Síntesis de la evidencia: transformar datos en mensajes clave teniendo en mente al receptor.
- Adaptación al contexto: entender a quién nos dirigimos, identificar las barreras culturales, lingüísticas o técnicas pertinentes.
- Comunicación estratégica: utilizar un lenguaje claro, datos relevantes y formatos adecuados (resúmenes ejecutivos, vídeos, infografías, guías, casos).
- Participación de los usuarios finales: cocrear con quienes usarán la innovación.
- Evaluación del impacto: saber si la implementación realmente funciona.
La transferencia del conocimiento es una tarea interdisciplinar
Para que el conocimiento genere impacto y traiga cambios, se necesitan equipos multidisciplinares. No solo investigadores, sino también:
- Traductores científicos y expertos en lenguaje claro.
- Periodistas científicos y especialistas en comunicación estratégica.
- Diseñadores de materiales educativos y diseñadores gráficos.
- Gestores de innovación y transferencia tecnológica.
- Profesionales de políticas públicas.
Como señala el Canadian Institutes of Health Research (CIHR), uno de los principales defensores del knowledge translation, es un proceso colaborativo entre creadores y usuarios del conocimiento.
Conclusión
Los científicos ya han hecho su parte. Ahora toca tomar el relevo y traducir ese conocimiento en progreso social, económico y humano. La transferencia es el siguiente gran reto.
El primer paso es entender que tu empresa no vende servicios, ni productos ni experiencias, sino una solución a un problema. Yo puedo ayudarte a transferir ese conocimiento y llegar a las personas que necesiten la solución que tú ofreces. ¿Hablamos?





